MI REINO POR UN DATO
-
Si acaso fuera posible,
si mi alma tuviera un precio,
la daría toda a cambio
juntamente con mi reino,
pero no por un caballo
como Ricardo Tercero,
po...
Hace 17 horas
La Ley, en su magnífica ecuanimidad, prohibe, tanto al rico como al pobre, dormir bajo los puentes, mendigar por las calles y robar pan. |
La pregunta no debería ser ¿Por qué Dios permite esto?, si no ¿Por qué Dios permite que yo permita esto?
